lunes, 18 de junio de 2012

Grandes Colecciones de la Historia (Contemporánea): Balenciaga, primavera 2007

Si se han encontrado alguna vez con un desfile que (metafóricamente hablando) les haya volado la cabeza a kilómetro y medio, quizá puedan entender que la colección robot de Balenciaga afianzó mi obsesión con la marca y fue parte de los 5 años en los que me gustaron todas las temporadas de una marca de forma consecutiva (un récord personal que hasta ahora no ha sido superado).

 

En el ADN de Balenciaga está escrito el futuro. A lo mejor don Cristóbal no era fanático de la ciencia ficción pero sus siluetas y el uso de materiales como el plástico se adelantaron a su tiempo. De hecho, en mi entrada épica sobre los 60 dije que se había adelantado a la década y es verdad. Casi todas las siluetas populares en esa década ya habían sido exploradas por Cristóbal diez años antes. Hay diseños que siguen siendo muy futuristas.

En el caso de Balenciaga actual, es algo parecido. Sí, tiene una legión relativamente joven y edgy de fans pero siempre están ocupados en el futuro. Es de las primeras cosas que salen al entrevistar a Nicolas Ghesquiere, alguien que parece obsesionado por dos cosas: los ochenta (y aún así es uno de mis diseñadores favoritos, quién lo diría...) y el futuro.

Con esto en mente, y pensando siempre en hacer algo más que repetir los archivos, se lanzó a hacer una colección fascinante en todos los sentidos de la palabra. ¿Era usable? No mucho, pero de igual manera seducía al público. Y además de eso logró liderar una temporada fascinante en la moda.

Primavera 2007 es una de mis temporadas favoritas. Por alguna razón, fue un momento maravilloso en el que muchas de las firmas lanzaron propuestas memorables. Fue una temporada de vestidos muy cortos, colores intensos, algo de sporty chic y el corte trapecio. Me gustan esos momentos en los que algo está en el aire y motiva a que se casi nadie tenga una colección floja u olvidable.

Balenciaga no tuvo ninguna de estas tendencias pero logró fascinar a propios y extraños. Lo que sí hizo fue partir del principio blusa blanca+pantalón negro y darle la vuelta con nuevas telas y detalles que uno no esperaría en la colección. Y luego comenzó a agregar cosas más locas.

Creo que la inspiración directa fue el cyberpunk, ese género de la ciencia ficción al que conocemos por Matrix o Blade Runner (expertos en el tema, si me equivoqué, háganmelo saber en los comentarios), en el que un futuro es complicado y deja a los protagonistas luchar por su vida o por cambiar el mundo vestidos fabulosamente.

Ya que investigué bien, resultó que Ghesquiere se inspiró principalmente en dos películas de ciencia ficción: Tron y Terminator.De ahí salió todo un concepto de androides, articulación robótica (lo cual explicaría el final adecuadamente). Pero también quiso una silueta masculina y, sinceramente, varias prendas de la colección pueden ser usadas por un hombre (al que le guste experimentar).

En cuanto a lo técnico, también están las referencias a Paco Rabanne (cuya marca fue revivida de una forma muy desafortunada por Manish Arora esta primavera) y sus diseños en metal, pero también logró un manejo increíble de materiales: seda que parece nylon, cuero que parece algodón, remates en piel de serpiente, impresión digital... la mera confección hace relevante todo.

No hay mucho del Balenciaga original en esta colección. es una colección 100% Ghesquiere, una de las tantas en las que se decide a imponer su propio estilo,. Parece que en esa temporada fue para crear un balance entre la reinterpretación literal de Balenciaga en la temporada anterior. Sea cual sea la razón, creó dos temas muy diferentes en un mismo año.

Probablemente la razón por la que fue más conocida esta colección fue por Las Medias. Sí, con mayúscula. Hablo, por supuesto, de esos leggings de cashmere cubiertos de placas de metal que costaban 150 mil dólares. Acá uno se puede comprar una casa en una zona de clase media o un departamento pequeñito en una colonia cercana a las que están de moda, o tres Hummers y una Birkin, o poner un negocio (hasta una marca de ropa) con un par de esos leggings.

Por supuesto, el precio de Las Medias escandalizó a todos, se hicieron varios comentarios de asombro y hasta la fecha no sé cuántos pares se hayan vendido. Pero son una obra de arte, cada una de las placas se cosió a mano y, sinceramente, pensaría en comprarlas, aunque sea por coleccionarlas.

El soundtrack que creó Michel Gaubert es una obra maestra: dos canciones de Lucas MacFadden, un DJ de hip hop que ahora se hace llamar Cut Chemist. Lo amo desde entonces, es un artista del sampleo. El disco donde vienen las dos canciones de este soundtrack (The Audience’s Listening) es fantástico para cualquiera que aprecie lo que puede hacer un buen DJ sin que sea fan del hip hop. El video para (My 1st) Big Break tiene la distinción de ser el primero en ser filmado con una perspectiva de 360 grados, aunque al verlo confunde un poco.

 

Ahora veamos cómo le fue a esta colección en el mundo real. Empecemos por la campaña: Coco Rocha, quien abrió el desfile, parecía androide recién llegada a la tierra (como en Terminator) en la campaña fotografiada por David Sims.

Kate Moss consideró que Las Medias eran suficientes para hacerla ver bien en la portada de Numéro Tokyo. Y como siempre, tenía razón.

Charlotte Gainsbourg, BFF de Nicolas y obsesión de un servidor, estaba promocionando su disco 5:55 (¿No lo han escuchado? ¿Qué esperan?) cuando se lanzó la colección, y tuvo a bien usarla para los promos en MySpace y fotos de prensa.

Cate Blanchett se veía espléndida en un vestido azul de seda y cuero cuando se apareció en el festival de Palm Springs.

Raquel Zimmermann brincaba del gusto con el pelo morado en la edición de enero de 2007 de Vogue US:

Jean Baptiste Mondino se animó a fotografiar un total look de una forma más suave:

Demi Moore se deshizo de Las Medias frente a la cámara de Mario Testino en la edición de febrero de Vanity Fair.

demi vanity fair6jpg

Cate Blanchett se lanzó a la calle con el abrigo, una camisa y unos pantalones más cómodos

Liz Collin fotografió a una modelo que demuestra que la vanguardia puede inducir fatiga:

Y finalmente, Beyoncé usó Las Medias para su tour de ese año. Creí que las iba a odiar en ella, pero parece que no.

Y eso es todo. ¿También les encantó esa colección en su momento o prefieren algo más?

3 comentarios:

gratis total dijo...

soy muy fans de esa cole, pero mucho más de ti

yo creo q empezaron a respetar a Nicolás y su enorme potencial a partir de ahi

Enrike LX dijo...

...siempre me ha gustado el trabajo de Ghesquiere, aunque sus elecciones desde la temporada pasada no me parescan las mas acertadas, pero tiene un estilo muy unico que no me deja de gustar.
Excelente entrada como siempre.

Wed* dijo...

Aldo sigue haciendo entradas de estas. Son fantásticas, de verdad.