lunes, 17 de octubre de 2011

Cómo hacer un desfile memorable en 5 sencillos pasos

Con tantas colecciones para competir en una sola capital de la moda, es fácil crear desfiles olvidables, de esos que causan una breve impresión en el público y quizá vendan bien, pero no aporten mucho a la moda en general. Abundan desfiles tan débiles como una muestra de perfume y que no tienen muchas posibilidades de ser recordados, así como desfiles que se recuerdan por intentar de la forma incorrecta o simplemente por ser malos (Hola, Lindsay).

Tomando en cuenta que una media de 50 marcas se presentan en una de esas 4 capitales durante cada temporada, ¿Cómo pueden hacer las marcas para crear una impresión tan fuerte como para relegar otros desfiles al olvido?

Planeaba dedicar este post enteramente a la colección de Chanel, pero creo que el tema da para más, no sólo porque hay otras marcas en esta temporada, sino porque esta temporada puedo ilustrar mis pasos con varios ejemplos. Si bien es esencial la presentación de ropa y accesorios interesantes, también lo es el incluir otros aspectos que fascinen a todos los fans de la moda que reciben una sobredosis de trapos durante cuatro semanas a cada temporada.

Por tanto, les presento cinco sencillos pasos para hacer un desfile memorable. Si ven que los ejemplos se repiten, es porque pueden adivinar cuáles son algunos de mis favoritos para la próxima primavera.

1. Escoge un buen espacio y crea el mejor escenario posible

Visto en: Chanel, Dolce & Gabbana, Louis Vuitton, Alexander McQueen, Balenciaga, Jil Sander, Marc Jacobs,

La mejor garantía para tener un desfile interesante es el espacio. Por supuesto, hay marcas como Chanel que tienen el presupuesto para rentar el Grand Palais y jugar con su imaginación a placer. Pero las dimensiones del espacio no siempre son lo más importante. Por ejemplo, en Balenciaga crearon un escenario perfecto para la colección, y todo en probablemente cien metros cuadrados.

El escenario no necesita ser diseñado por ti, puedes contratar a empresas como el Bureau Betak, y tienes la garantía de que siempre te va a presentar una idea fascinante con una ejecución aún mejor. Karl Lagerfeld siempre los utiliza para Chanel. Pero puedes idear un mini laberinto con alfombras de colores o un escenario lleno de luces de colores. O incluso un par de enormes candelabros rozando el suelo.

Quizá los más impresionantes de la temporada fueron las creaciones para Marc Jacobs, Chanel y el fabuloso carrusel de Louis Vuitton, marcas que siempre presentan algo fascinante para cada temporada. Este primer paso es importantísimo para garantizar una impresión duradera, así que aléjate de las pasarelas en blanco o negro sin nada más interesante que ofrecer. Recuerda que por algo le dicen Fashion Show: y un buen espectáculo puede garantizar un suspiro y un aplauso inicial, como sucedió en Vuitton.

2. Dale una vuelta a las tendencias de la temporada

Visto en: Burberry, Moschino, Bottega Veneta, Dries Van Noten, Balenciaga, Louis Vuitton, Rochas, Loewe, Jean Paul Gaultier, Giles, Sonia Rykiel

Mucha gente que no ama la moda tanto como nosotros encuentra muy ilógico que en las pasarelas se repitan cosas parecidas, pues eso son las tendencias, elementos en común en colecciones distintas. En estos momentos ya podemos identificar cinco tendencias en colores, accesorios y estampados. ¿No me creen? Piensen cuántos desfiles usaron el color blanco (y zapatos blancos incluidos), estampados de cuadros y zapatos destalonados. Y es muy probable que las tiendas estén abarrotadas de ellos y dentro de seis meses nos enferme la sola idea de un estampado a cuadros.

Pero las tendencias siempre te dejan un gran margen de interpretación y más si diriges una casa con una cierta historia. ¿Todos presentan lo mismo? Utiliza ese concepto publicitario (el cual me enseñaron algunos amigos que trabajan en eso) llamado “darle una vuelta”, es decir, trabajar un poco más el concepto y encontrar un camino creativo diferente.

 

OK, ya te dijeron que se va a usar el blanco. Los cisnes son blancos, y a principios de este año todos estaban obsesionados con una película sobre ballet y cisnes, pero el ballet no te agrada del todo y quieres hacer trajes sastre con estampados de cisnes, colores plateado, negro, beige, naranja (por aquello del pico del cisne) y mucho satín. Ya tienes la colección de Giles.

O piensas en el blanco y diriges una casa que hizo historia con la ropa simple. Tienes breves escapes mentales a un crucero a principios de los 60 en el que puedes beber unos cocteles con Aristóteles Onassis y chismosear en el clóset de Babe Paley mientras te cuenta que su marido se acaba de comprar diez Picassos. Juntas esa idea, le añades mucho color y tienes la fabulosa colección de Jil Sander.

Tenemos muchos ejemplos esta temporada, como los estampados y las sandalias en blanco y negro de Bottega Veneta, las chicas de los 70 en Sonia Rykiel, las señoras decadentes de los 40 en Jean Paul Gaultier, el vestido con estampado de salamandras en Loewe, las mexicanas (Frida Kahlo y Silverio Pérez incluidos) en Moschino, los años 50 en Rochas…

3. Crea un soundtrack memorable, uno que enloquezca a los fans (Puntos extra si incluye canciones en vivo).

Visto en: Prada, Chanel, Marc Jacobs, Jil Sander, Balenciaga.

Los mejores DJs del mundo están a tope de trabajo en temporada de desfiles. Por supuesto, es muy probable que nunca vayamos a un concierto de Jeremy Healy (DJ oficial de Dior y John Galliano) o del gran Fréderic Sánchez pero podemos tener material de ellos cada seis meses… y si trabajan para firmas de Alta Costura, cada tres.

Sí, es cierto, nada puede compararse con ver el desfile en vivo o, de perdida, en un stream, pero los soundtracks nos ayudan a revivir el momento y a identificar qué les está gustando a nuestras personalidades favoritas de la moda. Con ellos sabemos, por ejemplo, que a Galliano y su equipo les fascina el pop, Marc Jacobs es rockero de corazón –aunque no le hace el feo a Philip Glass- y Burberry incluye a Inglaterra hasta en su música. Pero no es sólo eso.

La mezcla en cuestión debe ser lo suficientemente intensa como para poner a todos a bailar (Givenchy), llevarlos a un momento nostálgico (como el uso de My Sweet Lord en Burberry) u oscuro (Balenciaga y Marc Jacobs) o que haga que nos preguntemos si el DJ estaba en drogas al mezclar a Michel Legrand y Serge Gainsbourg con… 50 Cent, como sucedió en Jil Sander. Puedes conquistar fácilmente a un fan de la moda si es conocedor de la música o si aprecia lo bello.

Quizá puede irte mejor si escoges a alguien para que cante en vivo. Eso sí, la voz del cantante que elijas debe resonar por todo el espacio que utilices. Tomemos como ejemplo la presentación de Florence Welch en Chanel. Creo que ha sido la mejor interpretación en vivo que he visto para la marca (y uno de los raros casos en los que las versiones en vivo son mejores que las grabadas) y ayudó a distinguir una colección que de por sí es muy interesante.

Florence pudo dominar fácilmente el gran escenario y el Grand Palais, cosa que no es fácil por el mismo tamaño de la estructura y la cantidad de gente que puede acomodar. Si ven el video completo pueden notar que al principio sonaba un poco nerviosa pero se fue dando cuenta que tenía al público cautivo con su interpretación y su maravilloso lenguaje corporal. ¿Exagero si creo que es un momento épico, como de Edith Piaf? Quizá. Pero sí se desayunó a varios soundtracks de la temporada y al miniconcierto de Lily Allen para primavera 2010.

4. Crea un poco de escándalo… o un buen golpe de marketing

Visto en: Chanel, Louis Vuitton, Giles, Balenciaga, Burberry, Prada

Ya que dedicamos la mitad del punto 3 a relatar lo maravillosa que es la combinación Florence Welch + Chanel, podemos subrayar que cantó un sencillo de su nuevo disco, algo que beneficia a ambas partes porque les da actualidad, y en el caso de Florence, es otro sello de aprobación como “ícono de la moda”.

Puedes también ofrecer algo distinto, jugoso para que se discuta en las próximas semanas. Puedes volarte los seis meses de espera y ofrecer la colección al instante, como en Burberry, usar bancas que se rompan para que todos vean tu desfile de pie (como sucedió en Balenciaga) o aprovechar tu conocimiento sobre poder y sociedad para declarar que tu colección señala la condición de la mujer como objeto sexual, justo como lo hizo Miuccia Prada.

O puedes sacar a Kate Moss de su retiro por segunda ocasión y hacer que cierre tu desfile, mientras olvidas decirle a la prensa que será la última vez que te vean dirigiendo esa marca, tal como sucedió en Louis Vuitton.

5. Asegúrate de sea un estado de ánimo y no una exhibición de ropa.

Visto en: Imitation Of Christ, Givenchy, Louis Vuitton, Burberry

Un desfile no solo es un evento social en el que se presentan las frivolidades para las ricas y famosas. Desechen esa idea de su mente. Si diriges un buen equipo, puedes transformar esos minutos del desfile en una ilusión duradera, un estilo de vida. Puedes revivir el pasado o ilustrar un día en la vida de tu persona idea. Puedes incluso, reescribir situaciones que no sucedieron. La clave está en combinarlo todo adecuadamente.

El mejor aliado para esta ilusión es la combinación maquillaje/peinado. Ambos crean tendencias y se imitan alrededor del mundo. Son una buena herramienta para referirte a una colección y debieron haber sido el punto 6 pero no soy experto en el tema y creo que alguien como Guapóloga puede aventarse un gran post al respecto.

El segundo punto a considerar es llenar a todo de una coherencia global. Todo, desde el escenario hasta el papel en el que se imprimen las invitaciones, debe reunir el concepto que quieres tratar. Y sobre todo, la capacidad de describir el momento que buscas en una oración. No importa si eso nunca sucedió, el espacio de un desfile te da oportunidad de que juegues con tu imaginación hasta lograr el momento que deseas.

 

 

En Imitation Of Christ crearon una hermosa boda colectiva a finales de los 20, mientras que en Burberry revivieron a las hippies de pelo largo e ideas liberales y las dotaron de materiales de lujo. Las chicas de Givenchy pasan del trabajo a la fiesta y en Vuitton estamos presenciando el dulce final de un sueño que duró 15 años y estuvo lleno de hermosos (y muy redituables) momentos.

Tal vez el punto 5 es el más importante de todos y es el que puede resumir todo: el presentar una ilusión que pueda trascender las temporadas y los miles de looks que se presentan en espacio de un mes. Es llegar al corazón de la audiencia, hacerlos reír, hacerlos llorar o hacerlos soñar, presentarles algo que les conmueva y se quede en su memoria emocional por mucho tiempo.